De los “Congresos de las Américas Negras” a la Cumbre Mundial Afrodescendiente

Por John Antón Sánchez
Doctor en Ciencias Sociales-Flacso
Quito: Tal como ocurrió hace 40 años, la Cumbre abrazaría las misma plataforma, metodología y pretensiones que en los 70s y 80s motivó los “Tres Congresos de las Américas Negras”, donde los matices del movimiento depusieron actitudes, y no dejaron que ningún gobierno o tendencia cobrara protagonismo indebido de un proceso absolutamente afrocéntrico.
Era 1977. Aun mocoso corría alegre por las calles platiníferas de Condoto arrastrando barriletes. Al caer la tarde mi tía Lola,  muy paciente,  me hacía leer “En Chimá nace un Santo” de Manuel Zapata Olivella. Este mismo personaje histórico de la “Negritud”, nacido en el Caribe colombiano, instalaba en Cali el Primer Congreso de las Américas Negras.
Los años setentas fueron claves para consolidar la acción colectiva, discurso y agenda de lo que hoy es el movimiento afrodescendiente de las Américas. El mismo que está llamado a la Cumbre Mundial que ODECO convoca en el mes de agosto en La Ceiba (Honduras).
Tal como hoy, en los 70s la afrodescendencia de la región, antes llamada “negritud”, tenía matices y tendencias políticas heterogéneas. Había varios sectores alimentados por ideologías y doctrinas que iban desde las corrientes marxistas leninistas, hasta las cristianas.  Igualmente los sistemas políticos estaban en un vaivén de dictaduras, golpes de estado, democracias emergentes, socialismos y derechas radicales.
Qué curioso. Las circunstancias políticas de hace cuarenta años en la Región parecen no  haber cambiado mucho. Como tampoco los desafíos de la afrodescendencia que motivaron los 3 congresos de las Culturas Negras de las Américas.
Los tres Congresos convocaron  a todas las posturas  del movimiento afrodescendiente, independientemente de la nacionalidad de sus delegados, de sus posiciones políticas y de sus intereses.  Había un consenso fundamental sobre la necesidad de debatir sobre el reconocimiento de la exclusión, opresión, negación ciudadana y discriminación que vivía el pueblo afrodescendiente. También fue la oportunidad del encuentro, disenso y consenso.
El primer congreso fue convocado por la Fundación Colombiana de Investigaciones Folklóricas, liderada por Zapata. Este congreso se efectuó en Cali, Colombia, en agosto de 1977. Asistieron más de 300 delegados de toda la región. Fueron más de 40 conferencias.
Se disertó a cerca de las condiciones de la afrodescendencia en la colonia y la república. Se analizaron los  aportes al desarrollo cultural de América y las distintas formas vigentes de discriminación. Pero también se dio el debate conceptual sobre la relación entre etnia y clase. Y se cuestionó la tesis  izquierdista y del movimiento popular que sostenía que en el  capitalismo las contradicciones sociales son solo estimuladas por cuestiones de ricos y pobre, de oprimidos y opresores, antes de que la raza y el racismo.
El Segundo Congreso fue celebrado en Panamá el 17 de marzo de 1980. Fue convocado por el Centro de Estudios Afropanameños CEDEAP, liderado por Gerardo Maloney.  Esta vez los 400 delegados incluyeron no solo la región, sino al Caribe, África y Europa.
Las setentas ponencias versaron sobre la raza y la clase, los sistemas educativos, el pluralismo cultural, la unidad nacional del movimiento. Pero sobre todo se pretendió valorar la presencia afrodescendiente en las Américas, destacando el papel de las mujeres.
Entre las conclusiones del Segundo Congreso sobresalió la necesidad de evitar que el movimiento afrodescendiente se automargine de los grandes debates nacionales y regionales.  En ese sentido el Congreso se pronunció solidariamente sobre las luchas por la autodeterminación de Puerto Rico, Belice, Martinica, Guadalupe. Así mismo condenó la acción racista  del Ku Kux Klan y de los escuadrones de la muerte en Brasil.
Sao Paulo fue la sede del tercer Congreso, el cual se celebró en agosto de 1982. Esta vez la convocatoria estuvo a cargo de Abdías Do Nascimento. El tema central del evento fue: “Diáspora africana: conciencia política y cultura africana”, lo que convocó a medio millar de entidades y organizaciones, intelectuales, artistas y científicos, y muchos sectores sociales afrodescendientes y africanos de América, África y Europa.
Este congreso fue más allá de la problemática social afrodescendiente en América. Se ahondó en la necesidad de solidaridad con los pueblos palestinos, Namibia, el Congreso Nacional Africano.  Así mismo, se trazaron estrategias académicas, científicas y culturales para posicionar la historia de la diáspora africana ante la hegemonía colonialista de la historia y la cultura euro céntrica. En suma, los tres congresos fueron anticolonialistas.
Para este mes de agosto de 2011 bajo la responsabilidad de de la ODECO, se ha convocado a la Cumbre Mundial Afrodescendiente. Evento que quizá no se llame “V Congreso de las Américas Negras”, pero que a mi modo de ver abraza las misma plataforma ideológica, metodología y pretensiones que desde los 70s los distintos matices de las organizaciones han trazado las tendencias del movimiento social afrodescendiente.
Es natural que la convocatoria a esta Cumbre provoque reacciones diversas alimentadas por los escenarios del contexto geopolítico y por los intereses específicos de las audiencias.
La cuestión está en que debemos ser muy creativos, cuidadosos y asépticos para que ninguna situación política de gobierno alguno, y menos el de Honduras que está en el ojo del huracán de los derechos humanos (como quizá otros regímenes) se apropien y saquen provecho político a un esfuerzo afrocéntrico que es consecuente con el estilo de acción colectiva y de repertorio del movimiento. Al menos yo creo que este es el escenario.
Resolución 64/169. Año Internacional de los Afrodescendientes

Naciones Unidas A/RES/64/169
Asamblea General Distr. general
19 de marzo de 2010
Sexagésimo cuarto período de sesiones
Tema 69 b) del programa
09-47200
*0947200*

Resolución aprobada por la Asamblea General

64/169. Año Internacional de los Afrodescendientes

La Asamblea General,
Reafirmando la Declaración Universal de Derechos Humanos1, donde se proclama que todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y que toda persona tiene todos los derechos y libertades enunciados en ella, sin distinción alguna,

Recordando el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos2, el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales2, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial, la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, la Convención sobre los Derechos del Niño5, la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares, la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad7 y otros instrumentos internacionales pertinentes de derechos humanos,

Recordando también las disposiciones pertinentes contenidas en los documentos finales de todas las grandes conferencias y cumbres de las Naciones Unidas, en particular la Declaración y el Programa de Acción de Viena8 y la Declaración y el Programa de Acción de Durban,

Recordando además sus resoluciones 62/122, de 17 de diciembre de 2007, 63/5, de 20 de octubre de 2008, y 64/15, de 16 de noviembre de 2009, relativas al monumento permanente y recuerdo de las víctimas de la esclavitud y de la trata transatlántica de esclavos,

1.Proclama el año que comienza el 1° de enero de 2011 Año Internacional de los afrodescendientes, con miras a fortalecer las medidas nacionales y la cooperación regional e internacional en beneficio de los afrodescendientes en relación con el goce pleno de sus derechos económicos, culturales, sociales, civiles y políticos, su participación e integración en todos los aspectos políticos, económicos, sociales y culturales de la sociedad, y la promoción de un mayor conocimiento y respeto de la diversidad de su herencia y su cultura;

2. Alienta a los Estados Miembros, a los organismos especializados del sistema de las Naciones Unidas, en el marco de sus mandatos respectivos y con los recursos existentes, y a la sociedad civil a que preparen y determinen iniciativas que puedan contribuir al éxito del Año;

3. Solicita al Secretario General que en su sexagésimo quinto período de sesiones le presente un informe que incluya un proyecto de programa de actividades para el Año Internacional, teniendo en cuenta las opiniones y recomendaciones de los Estados Miembros, la Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, el Comité para la Eliminación de la Discriminación Racial, el Grupo de Trabajo de Expertos sobre los Afrodescendientes del Consejo de Derechos Humanos y otros organismos, fondos y programas pertinentes de las Naciones Unidas, según corresponda.

65ª sesión plenaria

18 de diciembre de 2009Año Internacional de la Afrodescendencia

 

abril 5, 2011

2011 Año Internacional de la Afrodescendencia

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